domingo, 3 de diciembre de 2017

El sexismo subliminal en los anuncios de televisión

https://twitter.com/dsanzezquerro
fuente (el Mundo)

El estudio de Señora Rushmore -el primero que la agencia hace en este ámbito- se ha fijado en los 262 anuncios emitidos en la televisión nacional entre septiembre de 2016 y agosto de 2017 por los 10 mayores anunciantes españoles en términos de inversión. Según explica Mediavilla, la propia elaboración del trabajo prueba el interés de la publicidad por avanzar hacia la igualdad: "Somos un sector que tiene que estar atento a los cambios que sufre la sociedad para ser capaces de conectar con la gente. Las marcas que ahora mismo hacen campañas machistas al final se vuelven contra ellas", afirma.
Según demuestran los datos del estudio, aunque en general en los anuncios de televisión aparecen más mujeres que hombres (53% frente a 47%), la mayoría de los personajes protagonistas recaen en el género masculino (53%). Además, del total de mujeres que se ven en la publicidad, sólo un 48% desempeña un papel principal, mientras que en el caso de los hombres ese dato crece hasta el 54%.

Estereotipos de género

Pero al margen de la aparición de hombres o mujeres en los anuncios, es aún más revelador la forma en la que el género femenino sigue siendo representado mayoritariamente en los spots, con evidentes connotaciones sexistas. Las chicas son mucho menos visibles que los chicos en los anuncios que se ambientan en entornos laborales (41% frente a 59%), cuando la realidad social dibuja un panorama diferente: de acuerdo a los datos del INE recogidos en el estudio de Señora Rushmore, la población activa de mujeres en España en 2017 es del 46% y la de hombres, del 54%.
Por el contrario, en aquellos anuncios que se desarrollan en el hogar familiar se muestran a más mujeres (55%) que a hombres (45%). Otro escenario en el que queda patente el sesgo de género es el sanitario: en la publicidad de este sector la presencia femenina se limita al 33%, cuando entre los profesionales médicos la realidad es casi paritaria. Destaca también que la publicidad prefiere a las madres que a los padres para representar el rol de responsabilidad sobre los hijos: en los spots de televisión en los que aparecen progenitores, se recurre a mujeres en un 60% de los casos.
En el lado de las conclusiones positivas, el estudio constata cómo sectores tradicionalmente marcados por roles de género casi han alcanzado la paridad en la publicidad -aunque con un análisis menos optimista lo cierto es que el sesgo sigue ahí-: el 53% de las personas que aparecen en los anuncios de limpieza son mujeres, mientras que el 54% de las que salen en campañas de coches son hombres. El de las telecomunicaciones es otro sector en el que se aprecia aún una amplia presencia masculina, con un 63%. Ellas, en cambio, dominan en anuncios sobre belleza e higiene (68%) o moda (63%).

También es especialmente reveladora la conclusión del estudio sobre el mundo del deporte. A las mujeres no sólo se las elige mucho menos para lucir ropa deportiva (son únicamente el 29% del total), sino que además están mucho menos presentes en anuncios ambientados en escenarios como gimnasios, canchas de entrenamiento o estadios, con una presencia de sólo el 40% en esos entornos.

Corrección política

Y aunque hoy en día se emiten bastantes más anuncios de ropa deportiva femenina que hace unos años, muchas veces este tipo de campañas se centran más en la estética de las prendas o de la mujer que las luce que en su confort o funcionalidad.
"Hay anuncios que objetivizan a la mujer para venderles ropa que les haga sentirse sexis mientras practican deporte", reconoce Mediavilla, quien no obstante añade: "Me da la sensación de que es una tendencia a la baja y que la tendencia al alza es hacia el realismo y la normalización de los cuerpos". En este punto, el directivo de Señora Rushmore destaca una campaña de Nike protagonizada por un chico obeso corriendo una carrera y centrada totalmente en valores como el esfuerzo, la lucha o el sacrificio, aunque apunta que está producida fuera de España. "Si hiciéramos este estudio en EEUU yo creo que encontraríamos resultados mejores", afirma.
Ya no es difícil ver a un hombre en televisión lavando platos, poniendo la colada o dando de comer a los niños, pero a veces se les presenta ridiculizados o torpes, algo que en lugar de corregir el estereotipo, a la postre ahonda en él. "La corrección política es bastante aburrida y la publicidad lo último que puede ser es aburrida. Dicho esto, hemos pasado ya la época en la que todo vale con tal de vender. Hay determinados comentarios o situaciones que no son válidos", apunta el creativo de Señora Rushmore, una agencia con nombre de mujer.


martes, 28 de noviembre de 2017

Cómo criar a un hijo feminista


Hoy en día es más probable que le digamos a nuestras hijas que pueden ser lo que quieran: astronautas y mamás, toscas o muy delicadas, pero no hacemos lo mismo con nuestros hijos.

Aunque les hemos dado a las niñas más opciones de roles para elegir, según los sociólogos el mundo de los niños sigue siendo muy limitado. Se les desalienta cuando tienen intereses considerados femeninos. Se les dice que sean rudos a toda costa, o bien que reduzcan su llamada “energía de niño”.
Si queremos crear una sociedad equitativa, una en la que todos puedan progresar, también debemos darles más opciones a los niños. Como señala Gloria Steinem: “Estoy contenta de que hayamos comenzado a criar a nuestras hijas más como a nuestros hijos, pero no funcionará hasta que criemos a nuestros hijos más como a nuestras hijas”.
Eso se debe a que los papeles para las mujeres no pueden expandirse si no lo hacen también los de los hombres. Sin embargo, no se trata solo de las mujeres. Los hombres se están quedando rezagados en la escuela y el trabajo porque no estamos criando niños para que tengan éxito en la nueva economía rosa. Las habilidades como la cooperación, la empatía y la diligencia —que a menudo se consideran femeninas— cada vez se valoran más en las escuelas y los trabajos de hoy, y los empleos que requieren estas habilidades son los que están creciendo con mayor rapidez.

Le pedí a neurocientíficos, economistas, psicólogos y otros especialistas que respondieran a esta pregunta, basados en las investigaciones y datos más recientes sobre género a nuestra disposición. Definí feminista de manera simple, como alguien que cree en la igualdad total entre hombres y mujeres. Sus consejos tienen aplicaciones amplias: están dirigidos a cualquiera que quiera criar niños amables, seguros y libres para perseguir sus sueños.Pero ¿cómo podemos criar hijos feministas?

Profesiones sin estereotipos de género


lunes, 13 de noviembre de 2017

El catálogo de juguetes de TOYPLANET parece entender lo que es educar en Igualdad


Merece la pena echarle un vistazo...

Los estereotipos de género se arraigan en los niños y niñas a los 10 años

Fuente: El País

Un estudio demuestra que tanto en países ricos como pobres educar en desigualdad a edad temprana puede ser dañino.


Los estereotipos de género se arraigan en los niños y niñas a los 10 años

A los niños, les gustan los coches. A las niñas, las princesas. Los niños pueden estudiar, las niñas hacen las tareas domésticas. Son estereotipos de género que se establecen en la infancia por parte de padres, profesores, compañeros y la sociedad en general y que se pueden volver dañinos cuando el individuo comienza la adolescencia -sobre los 10 años-. Esta es la principal conclusión del estudio Global Early Adolescent Study, elaborado en 15 países por la Organización Mundial de la Salud y la Universidad de John Hopkins (Baltimore, Estados Unidos). El debate sobre cómo los estereotipos tienen consecuencias negativas en los niños lleva años en la palestra. Padres y educadores que defienden, cada vez más, una educación basada en la igualdad con muchos actores interviniendo para conseguirlo, como son, por ejemplo, las empresas de ropa; las asociaciones por la igualdad, las intervenciones educativas igualitaria o los muchos padres actuales cuya mentalidad difiere de generaciones anteriores. Los expertos aconsejan trabajar en igualdad de género en la infancia y no esperar a la adolescencia.

“Da igual que tu hijo sea de Baltimore, Pekín o Nairobi”, explican los autores de la investigación en la que llevan trabajando seis años, “el inicio de la adolescencia desencadena un conjunto común de expectativas de género rigurosamente impuestas que están vinculadas a un mayor riesgo a lo largo de la vida del individuo, desde padecer VIH o depresión hasta recurrir a la violencia o al suicidio”.
“Hemos hallado que los niños y niñas a muy corta edad -desde en las sociedades más liberales hasta en las conservadoras- interiorizan muy pronto el mito de que las niñas son vulnerables y los chicos son fuertes e independientes”, asegura en un comunicado Robert Blum, director del estudio y asentado en la Universidad Johns Hopkins. “Este es el mensaje que se ha ido reforzando por cada persona, compañero, profesor, cuidador (...) que vive en el entorno del pequeño o pequeña”. Los investigadores observaron que sus conclusiones coincidían con las de trabajos anteriores, que expresan que "durante la adolescencia, el mundo se expande para los niños y se contrae para las niñas".
El análisis denominado It Begins at Ten: How Gender Expectations Shape Early Adolescence Around the World es el primero que explica cómo se construyen las expectativas de género en la adolescencia temprana, de 10 a 14 años, y cómo los menores llegan a la adolescencia, teniendo claro si son niños o niñas en distintos países del mundo, tanto en los más ricos como en los más pobres. Los expertos también verificaron su riesgo en la salud mental y física.
Las conclusiones surgen de entrevistas realizadas en los últimos cuatro años a 450 adolescentes y a sus padres y cuidadores en Bolivia, Bélgica, Burkina Faso, China, La república democrática del Congo, Ecuador, Egipto, India, Kenya, Malawi, Nigeria, Escocia, Sudáfrica, Estados Unidos y Vietnam.

Consecuencias negativas de los estereotipos de género

Las entrevistas determinaron que, alrededor del mundo, tanto niñas como niños están atados a restricciones de género a muy temprana edad que pueden tener graves consecuencias en su vida, siendo peores en las niñas. “Los estereotipos femeninos basados en “protegerlas” las hacen más vulnerables, enfatizando el afán de vigilarlas y sancionándolas físicamente cuando rompen las normas”, continúan los expertos. Lo que les lleva a padecer más abandono escolar, casarse de niñas, embarazos tempranos, infectarse por VIH u otras enfermedades de transmisión sexual. Los niños, en ciudades como Shanghái y Nueva Delhi, por ejemplo, se les “anima a salir de casa sin supervisión, mientras que a las chicas deben quedarse en el hogar y hacer tareas domésticas”. Las chicas y los chicos de ambas ciudades informaron de la vergüenza que sufrían y las palizas que les daban a quienes buscaban cruzar la línea.
En todas las ciudades menos una, Edimburgo (Escocia), tanto los niños como las niñas tenían claro de que era el niño el que debía tomar la iniciativa en cualquier relación. En todos los escenarios, las jóvenes señalaron de forma constante que la apariencia física y sus cuerpos eran su activo clave.
“Es necesario repensar las intervenciones sanitarias y sociales, que típicamente se hacen cuando los menores tienen 15 años o más, y empezar hacerlas más pronto”, continúa Blum. “Los riesgos en la salud de los adolescentes están influidos muchas veces por roles de género establecidos ya a los 11 años”, agrega Kristin Mmari, profesora asociada y autor principal de la investigación. “Vemos como muchos países gastan millones de dólares en programas de salud que no comienzan hasta los 15 años, y creemos que probablemente sea muy tarde para poder marcar en ellos una gran diferencia”, añade la experta en el mismo texto.
“Sabemos gracias a varios estudios, y por nuestra propia experiencia, que las normas sobre las diferencias de género se pueden cambiar, pero esto exige planes de intervención que se ocupen de los jóvenes y de su entorno”, aseguran los autores. Blum niega el argumento de que en varias partes del mundo los estereotipos de género son parte de la cultura y por ello, inamovibles. “Seguimos sumergidos en estereotipos de género muy rígidos, por ejemplo, en sitios de Estados Unidos y partes de Europa, las cosas solo han empezado a cambiar mucho en las últimas décadas. Los cambios se pueden dar, pero requiere voluntad política y una variedad de intervenciones”, agrega. “Y saber que inculcar mitos sobre las diferencias de género a una edad temprana puede llevarles a padecer problemas dañinos en el futuro”.

lunes, 6 de noviembre de 2017

El Reino Unido prohíbe anuncios sexistas en la televisión

Ni princesas ni ingenieros: los anuncios que refuerzan estereotipos de género dejarán de tener hueco en la televisión británica.

Una niña vestida de rosa que sueña con ser princesa. Un niño manchado de barro que algún día se convertirá en el mejor mecánico de coches del mundo. Una comida familiar en la que la madre se levanta rápidamente y recoge los platos sucios mientras el resto charla tranquilamente. Un hombre torpe que destroza todo lo que pilla mientras hace las tareas del hogar. Un grupo de adolescentes burlándose de otro por no ser demasiado macho. Y varias chicas escandalizadas porque otra no va depilada.
Todos estos ejemplos, habituales en los anuncios publicitarios, muy pronto dejarán de verse en las televisiones de Reino Unido. La autoridad de normas publicitarias (ASA por sus siglas en inglés),vetará a partir del próximo año la publicidad que refuerce los estereotipos de género y aquella que se burle de la gente que no los sigue.

El grupo publicó un informe esta semana sobre el posible daño a niños y adultos que puede ocasionar promover los estereotipos de género en la publicidad. Y ha decidido actuar en consecuencia a los resultados.


Si bien la publicidad es sólo uno de los muchos factores que contribuyen a la desigualdad de género,unos estándares publicitarios más duros pueden desempeñar un papel importante en la lucha contra las desigualdades y la mejora de los resultados para los individuos, la economía y la sociedad en su conjunto", declaró Guy Parker, director ejecutivo de la ASA.
Así, con las nuevas directrices los personajes masculinos arrogantes, condescendientes y dominantes y las mujeres sumisas y débiles dejarán de proyectarse en la publicidad que verán los británicos. Tampoco aparecerán niños y niñas estereotipados ni practicando “actividades solo para niñas” o viceversa.
El organismo regulador decidió hacer esta revisión tras las numerosas quejas que se produjeron en 2015 por esta campaña de publicidad que promocionaba un anuncio de adelgazamiento con una modelo en bikini.
Desde entonces, la ASA no ha parado de recibir mensajes de los usuarios advirtiéndoles del sexismo de algunos de los anuncios. Anuncios que, a partir del año que viene, dejarán de tener hueco en la televisión británica.  

La última campaña de HeForShe para la igualdad de género no puede ser más sencilla

La última campaña de HeForShe para la igualdad de género no puede ser más sencilla (y por eso nos ha emocionado)

Nacer niño o niña puede determinar lo que la sociedad espera de ti desde que eres un bebé, aunque a primera vista apenas haya diferencia entre un género u otro. Pero la forma en que te traten, las expectativas que pongan sobre ti, los estereotipos que te rodeen... todo va a repercutir en tu vida.
Esa es la razón por la que el movimiento de solidaridad HeForShe, impulsado por la ONU y con embajadoras de la talla de Emma Watson colaborando, ha puesto en marcha una campaña para promover la igualdad real de género durante toda nuestra vida, empezando desde el momento en el que somos más vulnerables y no tenemos derecho a opinar por nosotros mismos.

El movimiento de solidaridad HeForShe fue creado para fomentar la búsqueda de la igualdad de género a todos los niveles. Para este movimiento no se trata solamente de un asunto de la mujer, es un asunto de derechos humanos que nos afecta a todos. Y esta nueva campaña quiere hacer hincapié en que la desigualdad también está afectando a la nueva generación, aunque no nos demos cuenta porque, a veces, se tratan de gestos muy pequeños, casi imperceptibles. Pero, como podéis ver en el anuncio a continuación, solo el color de un gorro, rosa o azul, puede hacer que la realidad de un niño cambie.
El objetivo de la campaña es demostrar que las pequeñas cosas pueden tener un gran impacto en los pequeños que nacen cada día, sean niños o niñas. Y organizaciones como HeForShe nos invitan a unirse a crear una nueva fuerza, una manera diferente de tratar a esta nueva generación, sin estereotipos o prejuicios. Actuando ahora para crear en el futuro un mundo donde la igualdad de género sea real.