miércoles, 14 de febrero de 2018

Cambiando el final de los cuentos

Menos estereotipos y más diversidad. 


Un profesor de igualdad de género en cada colegio

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El Gobierno quiere que en los centros educativos haya un profesor experto en igualdad de género que se encargue de promover medidas para combatir el machismo y prevenir la violencia de género. Esta figura se denomina "coeducador" y ya existe en autonomías como Andalucía o la Comunidad Valenciana, pero la idea del Ejecutivo es generalizarla en toda España y hacer un seguimiento sistematizado de sus funciones.
Este docente podría liberarse parcialmente de su carga lectiva y centrarse en la difusión de iniciativas para promover la igualdad. Se encargaría de coordinar, por ejemplo, actividades como la que van a hacer la semana que viene varios colegios públicos de la Comunidad de Madrid, que celebrarán el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia viendo cómo trabajan mujeres científicas en un laboratorio o discutiendo en clase sobre el infrarrepresentado papel de las mujeres en las disciplinas tecnológicas.
La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, anunció ayer en el Congreso la potenciación de esta figura del "profesor responsable de coeducación", que será ultimada dentro del Pacto de Estado por la Educación que actualmente se negocia en el Congreso.
El recién alcanzado Pacto de Estado por la Violencia de Género también la contempla, junto a otras medidas como "el refuerzo de los valores igualitarios" en los currículos de la ESO y Bachillerato o la inclusión de contenidos sobre el movimiento feminista en los libros de Historia. Según explican fuentes del Ministerio, se trata de "hacer efectivo" lo recogido en el artículo 127 de la Lomce, que dice que el Consejo Escolar debe "proponer medidas e iniciativas que favorezcan [...] la igualdad entre hombres y mujeres, la igualdad de trato y la no discriminación [...] y la prevención de la violencia de género".
Montserrat compareció en el Congreso para hacer un balance de la implantación del pacto que fue aprobado el pasado septiembre en las Cortes y ratificado en diciembre por las autonomías. De las 214 medidas acordadas (122 de ellas son competencia exclusiva del Estado) ya están "en proceso de ejecución" cerca de la mitad. La ministra dijo que un tercio de ellas -"unas 71"- "requerirán modificación legislativa":

Cambio legal

En concreto, habrá que cambiar una veintena de artículos de la Ley Integral contra la Violencia de Género que puso en marcha el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2004. Estos artículos, explican en el Ministerio, "no suponen recortar los derechos de las mujeres" que introdujo "una ley supergarantista que ha marcado un hito", sino ampliarlos y dar más garantías a las víctimas. Todos están en el Pacto de Estado y son compartidos por todos los partidos. Entre ellos se encuentra una ampliación del concepto de violencia contra la mujer para incluir, por ejemplo, a las víctimas de trata, aunque "el enfoque seguirá centrándose en el marco de la pareja o ex pareja", dicen en el Ministerio. También van a modificarse artículos relativos a la defensa jurídica de las víctimas, al acceso al estatuto de víctima, a la renta activa de inserción o a la retirada de la patria potestad y de la custodia a los padres maltratadores, que ya estaban en la ley anterior pero cuya formulación va a cambiar para proteger mejor a las víctimas. "Un maltratador nunca es un buen padre", recalcan en el Ministerio. Por otro lado, se harán dos nuevas leyes: una contra la violencia sexual y otra contra la trata.

La ayuda de las farmacias

Montserrat firmará en breve un convenio con el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos para que los boticarios sean formados en violencia de género y puedan ayudar mejor a detectar a posibles víctimas. Ya había un convenio anterior, de 2014, pero sólo era de sensibilización. Montserrat recordó que "hay 20.000 farmacias en todos los pueblos de España" por las que cada día pasan más de 2,3 millones de personas. "Nos ayudan a mantener un canal directo con las víctimas".

¿Y el dinero?

La ministra compareció en la comisión parlamentaria a petición propia y también a instancias del PSOE y Unidos Podemos, que le pedían que explicara por qué el Gobierno no ha liberado aún los 200 millones que prometió para arrancar el Pacto en 2018. El compromiso económico para desarrollar las medidas incluía 1.000 millones de euros durante los próximos cinco años, 500 para las comunidades autónomas, 400 para el Gobierno y 100 para los ayuntamientos. El problema es que los Presupuestos Generales del Estado para 2018 no están aprobados y, aunque el Ejecutivo prometió en diciembre que habría 200 millones encima de la mesa en el primer cuatrimestre de este año, todavía no están. La diputada socialista Ángeles Álvarez instó a la ministra a que apruebe antes de marzo una prórroga presupuestaria. Sofía Castañón, de Unidos Podemos, recordó que "el Gobierno constantemente habilita créditos extraordinarios cuando lo considera" y aseguró que las mujeres maltratadas reciben una ayuda mensual de poco más de 500 euros. "Ustedes tienen responsabilidad, porque no están en disposición de aprobar los presupuestos. Si no los aprueban, son ustedes los que van a decir que no al Pacto de Estado", respondió la ministra.
Fuente: El Mundo (1/02/2018)

lunes, 12 de febrero de 2018

Los disfraces "sexys" para niñas reavivan el debate de la hipersexualización de las menores

La imagen de un traje de "enfermera sexy" para pequeñas de 4 a 6 años se ha compartido más de 7.000 veces en Facebook en 24 horas


A la hora de disfrazarse para Carnaval o Halloween, en las tiendas suelen encontrarse dos tipos de disfraces: los temáticos para hombre (de médico, de pirata, de vampiro...) y su versión "sexy" para mujer. Aquí un ejemplo de lo que aparece en Google Imágenes cuando buscamos el mismo atuendo para diferentes sexos:


Los disfraces sexualizados no existen solo para adultas: la imagen de un vestido de “enfermera sexy” para niñas de cuatro a seis años se ha difundido ampliamente en las redes durante los primeros días de febrero, después de que el tuitero Hematocrítico y la página de Facebook Cultura Re-Evolucionaria la publicaran en sus perfiles. Periodistas como Pepa Bueno o actores como Paco León también se han hecho eco de la imagen.


a fotografía del disfraz fue tomada el año pasado por la viguesa afincada en Madrid Carolina Rodríguez. La realizó en un bazar del barrio de San Blas, según ha explicado a Verne, y la publicó, indignada, en su Facebook. El 22 de enero, Hematocrítico subió las imágenes de otros dos disfraces hipersexualizados para niñas (estos, de princesas Disney) y Rodríguez comentó con el suyo. Hematocrítico la posteó en sus redes y fue cuando comenzó a difundirse.
No es un caso aislado. Al hilo de la imagen, otros usuarios han compartido más de estos disfraces hipersexualizados para niñas pequeñas, como un disfraz de bombera de la misma gama o los de policía y jirafa publicados en el blog sobre maternidad El Laboratorio de Mamá.
Una solución complicada
Tras difundirse la imagen del disfraz de enfermera, la asociación de consumidores FACUA está intentando localizar al fabricante. Según ha explicado un portavoz de la asociación a Verne, la actuación en estos casos es la misma que con cualquier tipo de publicidad que denigre a la mujer. “Si lanza un mensaje machista, da igual que se trate de un anuncio o del etiquetado de un producto”, explican.
Aunque FACUA dé con el fabricante del disfraz, la asociación reconoce que en estos casos todo depende de voluntad de la empresa: “Tanto las asociaciones de consumo como el Instituto de la Mujer podemos hacer un informe y pedir que se retire la imagen o producto”, explican, “pero la compañía puede negarse, porque las peticiones no tienen un carácter sancionador”.
Estas peticiones pueden ser efectivas contra empresas reconocidas, que intentan evitar una mala imagen de cara al público. Sin embargo, con empresas desconocidas es más complicado. “Depende únicamente de la voluntad de la empresa”, cuentan.
Aunque FACUA no tiene cifras concretas de quejas por disfraces sexistas, afirman que los consumidores sí se ponen en contacto a menudo con la asociación por campañas denigrantes para la mujer. No existe ningún organismo administrativo que asuma la potestad sancionadora en estos casos. “Habría que clarificar qué administraciones son las encargadas de tomar medidas legales”, explican.
No solo en los disfraces de bazar
La sexualización de los disfraces de los más pequeños no termina en los bazares. En el carnaval de Arrecife, en Lanzarote*, el cartel de una candidata –de 9 años, maquillada y con un hombro desnudo– ha recibido fuertes críticas de una asociación feminista local, Tiemar. "Ser mujer no es un disfraz, y las niñas han de poder elegir en su momento la propia imagen adulta sin el peso de la influencia de los estereotipos sexistas", afirma la asociación en un comunicado.
La familia de la menor ha decidido, según informa La Provincia, retirar la cartelería de la pequeña en redes, aunque participará en el concurso. "el maquillaje y la vestimenta se ha realizado en un contexto de carnaval, en el que la gente se disfraza, por lo que no hay que ir más allá", explican al diario. La madre de la niña declaró al mismo medio que denunciarán a Tiemar por vulnerar "el derecho al honor de la niña y sus padres".
Según un estudio de Asociación Americana de Psicología, la sexualización de las mujeres está vinculada con desórdenes alimenticios, problemas de baja autoestima y depresión. Desde 2007 a 2015, el número de menores de edad tratados por trastornos alimenticios en España aumentó un 31%.

Fuente: El País ( 6/02/2017)
Por desgracia, la realidad, sigue siendo la misma. 

miércoles, 31 de enero de 2018

Yo puedo ser…’, un concurso escolar por la igualdad entre niños y niñas

concurso escolar

¿Sabías que la LOMCE recoge como uno de sus principios la igualdad de derechos y oportunidades y el fomento de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres? A la hora de la verdad, sólo un 7,5% de los referentes que aparecen en los libros de texto son femeninos.

¿Cómo podemos cambiar esa situación? La implicación de toda la sociedad es esencial para educar en la convivencia desde la igualdad y el respeto. Y esa tarea debe empezar desde las edades más tempranas para potenciar conductas adecuadas en el desarrollo de los niños y lograr la igualdad efectiva y de oportunidades entre niños y niñas.
concurso escolar
Con esta idea en mente, Barbie ha puesto en marcha el concurso escolar ‘Yo puedo ser…’, en el que invita al alumnado de Primaria a plantearse su futuro y sus sueños sin límites, trabajando con la igualdad como principal herramienta educativa.

Mujeres para la historia

Esta iniciativa comienza con un programa de actividades enmarcado en el currículo escolar que ayuda a analizar y conocer la biografía de 40 mujeres de los campos de Deporte, Ciencia, Cultura y Política, destacando su contribución al saber y a la civilización. Así, se fomenta el trabajo y la investigación basándose en metodologías como Flipped Classroom e, incluso, con dinámicas de role playing que promueven la reflexión y debate entre el alumnado.
Luego, se anima a los alumnos a elegir de manera colaborativa a cuatro mujeres actuales, una por cada campo y con al menos una representante española. Una vez hecha la selección, deberán realizar un póster incluyendo fotos y recortes, entre otros, e indicando sus aportaciones y los motivos de su elección, ya que se valorarán, entre otros criterios, las contribuciones a la sociedad y a la civilización de sus propuestas.
concurso escolarA partir del 29 de enero, fecha en la que se pone en marcha el concurso escolar, podrán subir las creaciones a la web www.programaescolaryopuedoser.es. Sólo por participar, los alumnos recibirán un póster de las “Mujeres de la Historia” en el que aparecen sus imágenes y contribuciones distribuidas en líneas cronológicas.

martes, 23 de enero de 2018

Pijamas para niñas y pijamas para niños


¿ Por qué los pijamas para niñas son distintos a los pijamas de niños? Obviemos el color rosa: los cuellos son distintos, el de las niñas tienen corazón y caderas, el de los niños no. La forma del esqueleto tampoco se sabe por qué es diferente..


lunes, 15 de enero de 2018

«La coeducación es la base para evitar la violencia de género»

Ana Alonso del Pozo, profesora Medalla de Oro al Mérito en la Educación.Ana Alonso, tras recibir la Medalla de Oro al Mérito en Educación. - CÓRDOBA



 Ana Alonso del Pozo acaba de recibir el pasado mes de noviembre la Medalla de Oro al Mérito en la Educación, el máximo galardón que otorga la Junta en el ámbito educativo. Este galardón de reconocimiento a sus múltiples aportaciones a la coeducación, a su trabajo incansable y a su compromiso social llega como colofón a una larga trayectoria coronada por otros numerosos premios, el Carmen de Burgos, el Clara Campoamor, el Meridiana, del Instituto Andaluz de la Mujer, o el premio María Zambrano. Esta cordobesa, de 68 años y ya jubilada, hermana de Lola Alonso, que fue delegada de Educación de la Junta en Córdoba, ha sido profesora de Física y Química en el instituto Poeta García Gutiérrez de Chiclana de la Frontera (Cádiz) durante casi tres décadas y allí mantiene hoy su residencia. Es una de las mayores expertas en coeducación del país, donde ha impartido cursos, conferencias y actividades formativas, así como ha desarrollado numerosos materiales curriculares. Formó parte del grupo de expertos encargados de elaborar en Andalucía el primer plan de igualdad entre hombres y mujeres en educación y del 2005 al 2007 fue jefa de servicio de Planes de Formación de la dirección general de Innovación Educativa y Formación del Profesorado de la Junta.
-¿Qué ha supuesto para usted este reconocimiento con la Medalla de Oro al Mérito en la Educación, tras varios premios que tiene ya en su haber?
Este ha sido una sorpresa para mí pues no me lo esperaba a estas alturas de mi vida. Ahora, que desgraciadamente estaba saliendo de una enfermedad tremenda y grave, en una tregua de esta enfermedad, me ha llegado este premio que me ha venido muy bien porque lo he podido disfrutar y compartir, dos cosas importantes.
-¿Cómo surge en usted esa inquietud por la igualdad y la coeducación?
-La igualdad de género, aun sin ponerle nombre, siempre ha estado presente en mi vida de alguna manera. Ya en el discurso de la medalla al mérito hice referencia a mi madre que me enseñó tantas cosas respecto a esto con su actitud y con su forma de entender la vida. Y luego, ya concretamente en la educación, surgió hablando con una compañera y viendo realmente la situación que había en los centros, qué pasaba con los alumnos y las alumnas y las diferencias que notábamos... y así, alrededor de una mesa camilla en una sala de profesorado, nos planteamos cómo hacer algo. Era el curso 93-94 y muy poca gente hablaba de coeducación, era algo muy puntual trabajar ello en los centros y de hecho el profesorado desconocía la palabra coeducación. Montamos un seminario permanente y a partir de ahí se creó el grupo De la Escuela Mixta a la Coeducación, que desde ese año 1994, ininterrumpidamente, hasta que dejé la enseñanza, ha funcionado. Y creé también un grupo que llamamos Feminario de Chiclana.
-Fue la impulsora del primer plan de igualdad en educación de la Junta, ¿qué se propuso entonces?
-El plan de igualdad surgió en realidad de la Consejería de Educación, pero a mí me llamaron para, dentro del grupo de expertos, redactarlo. Eso era en el 2003-2004. Y después se me llamó desde la dirección general de Innovación Educativa para ser jefa de servicio y, dentro de mi misión, estuvo la implementación de ese mismo plan que yo había colaborado a crear.
-Y estamos ya en el segundo plan de igualdad, con fecha hasta el 2021, ¿qué diferencias hay con las primeras propuestas?
-En este segundo plan se puntualiza más. Se ha hecho con la misión de ver la evaluación que se había hecho con el primer plan, que ha estado vigente durante más de 10 años. Y ahora se concreta más, pues el primero estaba más abierto y quedaba más al arbitrio de los centros. Lo que sí es cierto es que este tiene que desarrollarse con una orden, que aún no está, y eso es un problema, pero creo que va a salir en breve.
-Y después de tantos años ya de coeducación, ¿en qué se ha avanzado?
-Se avanza, pero el problema es grande. Se avanza porque hoy en día todo el mundo sabe lo que es la coeducación. En cada centro educativo de Andalucía hay una persona que coordina la coeducación, hay otra persona en el consejo escolar del centro que está pendiente de la igualdad de género, hay mucho profesorado implicado en ello, se han elaborado muchísimos materiales, se han editado muchos textos que favorecen la formación del profesorado... pero queda mucho porque, si bien es un mandato la igualdad de género en los centros educativos, aún queda mucho al arbitrio del profesorado que se implica. Y no podemos hablar de que hay muchos centros coeducativos, sino de que hay profesorado que coeduca. Hay algunos que lo hacen pero tiene que extenderse y ser más general.
-¿Realmente están los profesores implicados y concienciados en favorecer en sus clases la igualdad entre chicos y chicas?
-Hay profesorado implicado y profesorado que no. Hay equipos directivos implicados y otros que no. Ese es el tema, que debiera ser general, pero hay profesorado y equipos directivos que no es que lo rechacen, pero no entienden la urgencia del asunto, la importancia del problema. Y no nos libraremos de la violencia de género si no trabajamos en lo que la provoca, y por eso la coeducación es la base para evitarlo. Educar pensando en la libertad, de que ellas sean en sí mismas y ellos no se sientan poseedores de ellas. Es decir, que no se sientan ellas de ellos y ellos no las sientan suyas, que es lo que ocurre frente a una multitud de capacidades que se les hurta por el hecho de asignarles unas cualidades determinadas y un comportamiento humano diferencial predefinido según el sexo.
-En varios estudios se sigue diciendo que los chicos y chicas de hoy están repitiendo los mismos roles y estereotipos de antaño, ¿qué estamos haciendo mal?
-Es que la coeducación es algo para evitar todo eso, pero no solo tendría que darse en los centros educativos, aunque estos tengan una responsabilidad en ello. Yo creo que tiene una responsabilidad toda la sociedad y no solo se socializa a los chicos y chicas en las escuelas e institutos, sino que los modelos, los referentes, los cogen de la publicidad, de programas de televisión en los que los estereotipos están tan marcadísimos... y eso es lo que repiten. Ellos no nacen creyendo que tienen que ser de una manera, no están predestinados a ser de una determinada manera, sino que se asoman a la vida y la vida se la presentamos los adultos. Y aquí hay una responsabilidad no solo de la escuela sino también de los medios de comunicación, las corporaciones municipales...
-¿Y qué es lo que pueden hacer los medios de comunicación al respecto?
-En primer lugar, no plantear estereotipos sexistas, que los hay a diario. Sé que hay muchos periodistas comprometidos, pero algunos medios, cuando abordan el maltrato o esta chica que han asesinado... en muchos casos se juzga a la víctima. No se puede decir ante la violencia machista «ha muerto a manos de...» No, la han asesinado.
-En su discurso, al recoger el premio, dijo que aún quedan muchos techos por romper.
-Muchos techos por romper, sí. Formalmente la igualdad está, ya nadie podría discutirlo en nuestro mundo occidental al menos, pero el poder no está por igual repartido entre hombres y mujeres, en el FMI, las reales academias, gobernantes de los distintos países, se ve claramente que no hay mujeres. Si se ven los premios Nobel, los Princesa de Asturias últimos u otros, te encuentras con una mayoría abrumadora de hombres y en algunos ni siquiera una mujer representante. Es decir, el poder no está repartido por igual y sigue persistiendo la brecha salarial. Y eso que hablamos del mundo que nos rodea, que, si ampliamos la mirada al resto de países, aún sería peor.
-Usted ha pedido un gran pacto por la igualdad de género en la educación.
-Efectivamente, es que sin eso no adelantamos. La herencia machista no es una fatalidad biológica a la que tengamos que resignarnos porque no hay más remedio. Esto se puede cambiar y eliminar, pero para eso hace falta que todo el mundo se implique, las asociaciones, los centros educativos, la propia administración educativa, medios de comunicación y el Estado. Por eso yo pedía ese gran pacto por la igualdad de género en la educación. Se está haciendo contra la violencia de género, que no puede quedar como un escaparate, sino que realmente lleve el compromiso de llevar a efecto medidas ejecutivas. No podemos resignarnos a la violencia machista. El año pasado hubo cerca de 50 mujeres asesinadas y hay muchas mujeres que siguen soportando día a día esa lacra tremenda, sin tener vida, sin tener libertad, siempre bajo el dominio de otra persona por el hecho de ser mujer.
-Pero este pacto se lleva pidiendo mucho tiempo, ¿qué lo impide?
-Un pacto por la igualdad de género en la educación nunca se ha pedido, que se sepa. El pacto contra la violencia de género sí. Pero es que lo que se está haciendo en educación aún no es suficiente porque la normativa, que es muy pedagógica y obliga a que se haga, en esto que es tan ideológico, que supone que el profesor tiene que estar muy formado para ello, hay que poner los medios y se han ido poniendo, pero tienen que ser de obligado cumplimiento y, hasta ahora, digamos que no se le ha dedicado el tiempo que requiere. Se han hecho avances pero, frente a los datos que hay, requerimos mucho más. Y este pacto es preciso y absolutamente imprescindible para atajar este tipo de cosas y conseguir un estado en el que no se vulnere el principio de igualdad entre hombres y mujeres, que es básico en una democracia.
-Usted ha participado en actividades formativas por toda España, en Asturias, Galicia o Castilla-León. Ello le permite tener una visión bastante amplia de lo que se está haciendo en otros centros educativos del Estado español. ¿Cómo estamos, en comparación, en Andalucía?
-Andalucía dio pasos importantísimos. Es la comunidad más grande y supuso un esfuerzo tremendo, que se hizo de formación continuada durante bastantes años al profesorado. En Asturias se han hecho bastantes cosas pero no es comparable, pues con esfuerzos pequeños se consigue llegar a todos los centros educativos, aquí el esfuerzo es mucho mayor. También en Canarias se ha hecho mucho, pero hay comunidades que se han quedado atrás, algunas gobernadas por el PP, que no tienen plan de igualdad en la educación ni lo contemplan.
-Una mujer comprometida como usted, ¿a qué se dedica tras su jubilación laboral?
-Desgraciadamente, mes y medio antes de jubilarme me diagnosticaron un cáncer de mama y he estado los últimos 4 años volcada en intentar atajar esa enfermedad. Y me ha dado un respiro hace unos meses, una tregua que espero que se mantenga. Pero tengo ahora proyectos en la cabeza para seguir, si la salud me lo permite, pues dispongo de mucho material de mis cursos de formación por España y otros países y quiero ponerlos a disposición de la comunidad educativa. También quiero que la asociación que creé, Degena, que quedó parada un poco con esto, ponerla en marcha de nuevo. Y luego, asesorar siempre que me lo pidan.
Fuente: Diario de Córdoba  (14/1/2018)